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Testimonio de Axelle – Voluntaria

Axelle André

Voluntaria – Bélgica

La noche que llegué a CIMA, me pregunté, ¿qué me esperaba? sabiendo que estaba llegando a un hogar para “niños de la calle” y podrían tener comportamientos peligrosos. A la mañana siguiente, cuando asistí a la sala de oración para mi bienvenida, ¡me sorprendió ver a un grupo de chicos que parecían menos aterradores de lo esperado! Los primeros días para mí, fueron difíciles. Hubo un momento de adaptarme y orientarme para conocer en que ser útil. Por otro lado, los chicos rápidamente se familiarizaron conmigo, varios de ellos vinieron a conversar y hacerme preguntas sobre mi forma de pensar en varios temas, de hecho, son muy curiosos. 

El idioma no es una barrera en sí misma si ya manejas un mínimo, tienes que escuchar, adaptarte y a medida que aprendes estás más tranquila. Además, los chicos, en cualquier caso, ayudan mucho para que entendamos lo que están diciendo.
Mi experiencia en CIMA duró un poco más de 3 meses. Fueron 3 meses de experiencia muy enriquecedora a nivel humano y que será, una de las experiencias más hermosas de mi vida.
El lugar donde se encuentra CIMA ya es para mí increíble, está un poco lejos de todo, rodeado de montañas y un sitio arqueológico, es un ambiente especial.
La relación que tuve con los chicos fue increíble, compartimos mucho, nos reímos, jugamos, conversamos, incluso trabajamos juntos.

Las horas en la cocina me permitieron crear vínculos con algunos. Realmente disfruté mucho, las pocas veces que ayudé en la granja para alimentar a los cuyes y otros animales de corral. No pensé que podría llevarme tan bien con los niños entre las edades de 10 y 17 años. Probablemente, ellos me dieron más de lo que yo les pude dar. Vivir en CIMA las 24 horas del día es muy gratificante, se aprende a vivir al ritmo de los niños. El sonido de la flauta a cualquier hora del día y los gritos de fútbol a las 6:30 de la mañana, las tardes a discutir o a hacer partidos. El ambiente de trabajo entre colegas fue muy agradable, compartimos momentos de convivencia como los cumpleaños de algunos durante la hora del almuerzo. Recordaré de CIMA, todos los momentos que viví y conocí. Estos chicos, estarán en mi corazón toda mi vida.

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